La Agencia Metropolitana de Control (AMC) es la entidad encargada de los procesos administrativos sancionadores del Municipio del Distrito Metropolitano de Quito respecto a sus competencias, de control del espacio público y es la encargada de atender las denuncias y pedidos respecto a las competencias de esta institución.

Los inspectores diariamente controlan la mala utilización del espacio público; libadores en la vía pública; construcciones sin licencias; control del arbolado público, grafitis, fachadas y aceras; mala tenencia de la fauna urbana; control del ejercicio de actividades económicas, sean estas fijas o ambulantes, sin los permisos respectivos; publicidad exterior; depósito de residuos sólidos, tales como escombros en predios inhabitados, quebradas o espacio público en general; espectáculos públicos, entre otros.

En esta ocasión, conoceremos más a fondo el accionar diario de La Dirección de Inspección de la AMC que cuenta con 35 funcionarios. Los inspectores verifican si lo denunciado incumple la normativa metropolitana y emiten un informe, finalmente si el caso amerita, inician los procesos administrativos respectivos.

David Cabrera es ingeniero civil, actualmente desempeña funciones como inspector técnico, de construcciones. En su área se divide los horarios de atención de trámites programados y denuncias. Organiza semanalmente los sectores de la ciudad a los que tiene que acudir para trazar su ruta y atender a la mayor cantidad de inspecciones posibles en los dos días asignados para esta actividad; de esta manera se optimiza el uso del transporte y se cumple con su programación semanal. Tres días de la semana se dedican a elaborar informes y despacharlos con la mayor celeridad posible.

En las inspecciones verifica que las construcciones cuenten con planos aprobados, la Licencia Metropolitana Urbanística de Edificación LMU 20 y con el plan de seguridad u otros permisos establecidos en la Ordenanza Metropolitana 432. Dichos permisos van en función de la seguridad de la ciudadanía, con el fin de mitigar riesgos en las construcciones.

En su diario vivir se puede evidenciar el incumplimiento de la normativa se da por el desconocimiento de la misma y por ende las construcciones ilegales proliferan, constituyéndose en una de las principales problemáticas que aquejan a la ciudad. Por esta razón, este inspector considera que la socialización es un aspecto fundamental para combatir la informalidad en el proceso constructivo.

Debido a la competencia sancionadora que tiene la Agencia Metropolitana de Control, el trato con la ciudadanía, especialmente con los denunciados, se torna complicado y es aquí donde los funcionarios deben responder tranquila, pacífica y respetuosamente. Expuso una experiencia en la que un denunciado reaccionó de manera agresiva y grosera al momento de realizar la inspección a una fábrica en Tumbaco; tal fue su malestar que, por seguridad y resguardo de su integridad y del funcionario que le acompañaba, la inspección no se llevó a cabo. No obstante, destaca que manejar una actitud respetuosa y calmada les permitió socializar la normativa y los motivos de la inspección, logrando reprogramarla.

David ama su trabajo y disfruta todo lo que conlleva, aun cuando esto implica sacrificar un fin de semana o un día de descanso con su familia y amigos. Tiene grandes objetivos profesionales y considera que su experiencia en la AMC será un pilar fundamental para lograrlos, puesto que el conocimiento y manejo de las Ordenanzas Metropolitanas es un riquísimo aprendizaje.

Este es sólo un ejemplo del trabajo que cumple un inspector de la Agencia Metropolitana de Control, entidad que está a cargo de sancionar el incumplimiento de 25 Ordenanzas Metropolitanas. Los 35 funcionarios que son parte de la Dirección de Inspección salen cada día a realizar su trabajo en las diferentes competencias que la Agencia tiene a cargo.

En fin, la ciudadanía está constantemente demandando la acción sancionadora de la Agencia Metropolitana de Control en contra de las prácticas informales que aquejan el orden y seguridad de Quito, y así como David, los 170 funcionarios que forman parte de la AMC entregan lo mejor para el servicio de la ciudad.