Con el objetivo de frenar el círculo vicioso de compra o colaboración a personas que realizan irregularmente actividades comerciales en el espacio público, el Municipio a través de la Agencia Metropolitana de Control (AMC), ejecutó la campaña “Rompe el Círculo”, con la cual se concienció a más de 120.000 personas.

Desde diciembre pasado, se realizó socializaciones en 31 puntos de la ciudad, en los cuales, de una manera dinámica, divertida y lúdica se concienció sobre: La importancia de romper el círculo de compra-venta.

También sobre la idea errónea de que para “ayudar” a las personas informales hay que comprar o colaborarles, pues al contrario se propicia que sean sancionados con multas de USD 100 en caso de limpia parabrisas y USD 200 si son reincidentes. USD 197 en el caso de vendedores que no cuentan los permisos respectivos; El desorden que generan estas actividades y las problemáticas relacionadas como: inseguridad, insalubridad, explotación, entre otras.

Las socializaciones incluyeron a actores que daban los mensajes de conciencia en el caso de vendedores informales, cuidadores de autos y limpia parabrisas. Como parte de las acciones de concienciación se creó una canción y se habló sobre la campaña Rompe el Círculo en los medios de comunicación más importantes del país y a través de las redes sociales de la institución.

“Nuestro compromiso es mantener una ciudad ordenada y organizada. Trabajamos todos los días por alcanzar esta meta, pero es indispensable contar con la ayuda de la ciudadanía, es una responsabilidad compartida. Por ello hemos redoblado esfuerzos en concienciarlos a través de la Campaña Rompe el círculo”, afirmó David Chávez, supervisor y máxima autoridad de la AMC.

Tras el desarrollo de estas socializaciones, miles de personas han comprendido las consecuencias que ocasiona el pagar o colaborar por este tipo de labores informales, debido a que se genera un círculo vicioso que además de perjudicar a los vendedores que sí cuentan con permisos municipales, genera inseguridad, fomenta la explotación infantil, produce desaseo e insalubridad, expone a los consumidores a problemas de salud, por las condiciones insalubres de los alimentos que consumen, e incluso pueden verse afectados por no conocer la procedencia de los productos que adquieren.

En el caso de las personas que limpian parabrisas, la ciudadanía muestra su inconformidad y malestar por esta actividad a través de las redes sociales personales y de la institución. Ante ello, la AMC señaló que se DIGA NO y en el caso de recibir amenazas o ser amedrentados llamar inmediatamente al 911.

Estas socializaciones permitirán que la ciudad conozca las Ordenanzas y comprendan que es indispensable su colaboración para construir una ciudad más ordenada. La Ordenanza 332, en su artículo 104, establece que en el caso de los vendedores informales “serán reprimidos con una multa del 0.5 de un salario básico unificado”; es decir USD 197.

Por su parte, las personas que realizan actividades como limpieza de parabrisas sin los respectivos permisos, serán sancionados con USD 100 y en caso de reincidencia se duplicará la multa; como lo establece la Ordenanza Municipal 201.

“Uno de los factores que genera la informalidad, es la falta de conciencia de la ciudadanía de que al comprar o colaborar a personas en la calle, se genera un círculo vicioso que propicia que más personas repliquen esta problemática. Hay que ser claros en que comprar o colaborar la informalidad no es una ayuda, pues a más de afectar a la ciudad, propicia que quienes desarrollan estas actividades sean sancionadas”, asegura el Supervisor.

La AMC hace un llamado a la ciudadanía a que sea consciente del daño que produce la informalidad a la ciudad, a las personas que realizan estas actividades no regularizadas y los riesgos a los que se exponen.

Denuncias

Ordenanzas

Noticias

Noticias

Servicios

Denuncias

Formularios

Formularios